✉️ Envelope Budget Descargar la app

InicioMétodos de presupuesto

El presupuesto 60/30/10 es un sprint, no una forma de vida

El presupuesto 60/30/10 dedica el 60% del neto a necesidades, el 30% al ahorro y el 10% a caprichos. Sobre 2.200 euros netos al mes son 1.320, 660 y 220 euros. Ese 10% de caprichos es una restricción de verdad, lo que convierte esto en un presupuesto de sprint para un objetivo con fecha, como la entrada de un piso o una fecha de quedarte sin deudas, no en una configuración que dejas puesta para siempre.

La aritmética

El 60% del neto cubre las necesidades, el 30% va al ahorro y queda un 10% para caprichos. Sobre 2.200 euros netos al mes son 1.320, 660 y 220 euros. Sobre 3.000 euros son 1.800, 900 y 300. Hazlo con lo que llega a tu cuenta, no con el bruto, y si cobras en catorce pagas hazlo sobre el mes normal para no repartir dinero que no está ahí diez meses al año. Lo que diferencia este reparto de los más suaves es que la parte de ahorro es el segundo número más grande de la página. Ese es todo el diseño: está construido para sacar dinero deprisa, y el resto del plan está colocado alrededor de proteger ese 30%.

Un 10% para caprichos es una restricción real

No vamos a suavizarlo. Sobre 2.200 euros netos, 220 euros cubren todas tus comidas fuera, cañas, ocio, aficiones, regalos, ropa más allá de la reposición y cualquier cosa que no necesitabas estrictamente. Para la mayoría eso es bastante menos de lo que gasta ahora, y fingir lo contrario es cómo se adopta el plan y se abandona seis semanas después. Restringir no es malo por definición. Restringir con una línea de meta es una estrategia, y la gente la sostiene porque ve el final. Restringir sin fecha de fin es algo que tienes que renovar con fuerza de voluntad cada mes, y la fuerza de voluntad no es un sistema de presupuesto. Esa distinción decide si esta regla te sirve.

A quién le encaja

Encaja a quien tiene un objetivo definido y con fecha y el margen en gastos fijos para financiarlo: reunir la entrada y los gastos de compraventa de un piso para una primavera concreta, quitarse un saldo antes de una fecha conocida, financiar una excedencia planificada o un cambio de carrera, o construir el colchón que te permita empezar algo. También encaja en una ventana temporal en la que el ingreso ha subido o ha terminado un gasto grande y quieres que esa diferencia vaya a algún sitio en vez de disolverse. En todos esos casos la persona cambia comodidad discrecional por un resultado al que le ha puesto nombre. Ese nombre es lo que hace soportable el 10%, y por eso el reparto de sobres de abajo importa aquí más que en las reglas suaves.

A quién le falla

Falla para cualquiera cuyas necesidades ya superan el 60% del neto, que es mucha gente, porque forzar la proporción significa dejar corto el alquiler o la compra y el plan se derrumba el primer mes. Falla para quien lo trata como una forma de vida indefinida, porque un sobre de caprichos tan estrecho y sin final visible suele terminar en un mes grande y no planificado que deshace varios meses cuidadosos. Falla para ingresos irregulares que aplican un 30% plano a una cifra que baila, porque los meses flojos lo rompen y los buenos esconden el problema. Y falla para quien no ha comprobado antes que el 60% cubre sus gastos fijos reales, comprobación que se hace en diez minutos con los recibos del último trimestre.

El reparto de sobres, con línea de meta

Manda el 30% a sobres de objetivo con fecha, no a un saldo de ahorro genérico. Entrada del piso para un mes con nombre. Sin deudas para una fecha con nombre. Un número que sube hacia una meta que puedes ver es lo que hace legible el sacrificio, y la línea de meta es el mecanismo que impide que esta regla se sienta como privación. Mantén el 10% de caprichos como un único sobre sin preguntas, porque partir una cantidad pequeña en tres sobres solo produce tres sobres vacíos. Después pon una revisión en el calendario para cuando el objetivo esté financiado, y aflójalo de verdad cuando llegue. En nuestra app de iOS, Envelope Budget, las metas de ahorro y el tablero de visión existen precisamente para esto: darle cara al objetivo en vez de un saldo.

Preguntas frecuentes

¿El 60/30/10 es realista para la mayoría?

Como configuración por defecto no, y no está diseñado para serlo. Es realista para quien tiene los gastos fijos cómodamente por debajo del 60% del neto y un objetivo concreto con fecha que justifica un presupuesto discrecional estrecho. Si tu alquiler, suministros, transporte, seguros y compra ya superan el 60%, el reparto no puede funcionar por mucha disciplina que le pongas, y forzarlo solo te enseñará que presupuestar falla. Comprueba ese 60% contra tus gastos fijos reales antes de plantearte cualquier otra cosa de esta regla.

¿Cuánto tiempo debería mantener un 60/30/10?

Hasta que el objetivo que nombraste esté financiado, y entonces conviene aflojar a propósito. Fija la fecha de revisión en el mismo momento en que fijas el reparto, porque las revisiones que no están agendadas no ocurren. Mantenerlo abierto sin final es la forma más habitual de que esta regla acabe mal: la restricción no tiene momento de recompensa, la disciplina se erosiona y un mes grande no planificado borra varios meses cuidadosos. Una ventana definida con un objetivo visible es lo que hace sostenible todo el montaje.

¿Qué diferencia hay entre el 60/30/10 y el 50/30/20?

El número del medio significa cosas distintas, y eso despista constantemente. En el 50/30/20 el 30% son caprichos y el 20% es ahorro. En el 60/30/10 el 30% es ahorro y el 10% son caprichos. Así que las dos reglas son casi opuestas en términos discrecionales aunque se parezcan. Comprueba qué ocupa cada posición antes de adoptar cualquier regla de porcentajes que encuentres por ahí, porque mucha confusión viene de dar por hecho que las posiciones están estandarizadas entre reglas. No lo están.

¿El 30% incluye lo que aporto a un plan por nómina?

Puedes contarlo de las dos maneras mientras seas coherente. Si aportas a través de la nómina, ese dinero nunca aparece en tu neto, así que puedes tratar esas aportaciones como parte del 30% y completar el resto, o tratar el 30% como ahorro sobre el neto y considerar esas aportaciones adicionales. Lo primero es más indulgente y lo segundo más agresivo. Escribe qué criterio elegiste, porque mezclarlos de un mes a otro vuelve ilegible tu propio progreso.

Lleva este presupuesto en el móvil

Envelope Budget te mete estos sobres en el bolsillo. Asigna cada cantidad, anota el gasto según ocurre y mira lo que queda de verdad.

Descargar Envelope Budget

iPhone · entrada manual, sin conexión bancaria · 7 días de prueba gratis

Relacionado