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¿Cuánto debería presupuestar para gasolina?
No uses ninguna media: calcúlalo. Coge los kilómetros que haces a la semana, multiplícalos por el consumo real de tu coche en litros a los cien kilómetros, divide entre cien y multiplica por el precio que pagaste en tu último repostaje. Eso te da el gasto semanal; multiplica por cuatro coma tres para pasarlo a mes. Después añade dos ajustes: el invierno y los trayectos cortos consumen más, y los viajes largos no deben vivir en el sobre mensual sino en el de gastos previstos. Recalcula cuando el precio se mueva de forma visible, porque el precio cambia y tus kilómetros no.
La fórmula
Tres datos y una multiplicación. Primero, los kilómetros semanales de verdad: los del trabajo ida y vuelta, más los del colegio, más la compra, más el fin de semana. Segundo, el consumo real de tu coche en litros a los cien kilómetros, que no es el del catálogo sino el que marca tu ordenador de a bordo en tu recorrido habitual. Tercero, el precio por litro que pagaste la última vez. Ejemplo: 300 kilómetros a la semana con un consumo de 6,5 litros a los cien son 19,5 litros semanales; multiplícalos por tu precio y tendrás el gasto de la semana, y por cuatro coma tres para el mes. La cifra es tuya, no una media de conductores que no se parecen a ti.
Ajustes de temporada y de viajes
Dos correcciones que casi todo el mundo se salta. La primera, la estacionalidad: en invierno el motor tarda más en calentarse y el consumo real sube, y si tus trayectos son cortos y urbanos sube todavía más, porque el arranque en frío es donde se concentra el gasto. Súbete un poco la cifra en los meses fríos en lugar de descubrir el desfase a mitad de mes. La segunda, los viajes: el fin de semana a la playa, la visita al pueblo o las vacaciones no son kilómetros normales y no deben salir del sobre mensual, porque lo revientan y encima ensucian tu media. Esos van al sobre de gastos previstos junto con los peajes del trayecto.
Por qué un importe fijo de gasolina falla
Poner una cantidad redonda al mes y no volver a mirarla es la forma más común de que este sobre no funcione, y falla por dos motivos a la vez. El primero es que el precio del combustible se mueve y no lo controlas: un sobre que estaba bien en marzo puede quedarse corto en julio sin que hayas conducido ni un kilómetro más. El segundo es que tus kilómetros tampoco son constantes: un cambio de horario, un colegio nuevo o unos meses de obras en tu ruta lo cambian todo. La solución no es revisar la cifra cada semana, es recalcular la fórmula dos o tres veces al año y cada vez que notes que el precio ha dado un salto claro.
El diagnóstico: la gasolina suele ser un problema de trayecto
Cuando este sobre se sale mes tras mes, la causa casi nunca son los hábitos de conducción. Es la distancia. Un cambio de trabajo, una mudanza a un sitio más barato o llevar a los niños a un colegio que no está de camino modifican los kilómetros de forma estructural, y ningún truco de conducción compensa eso. La pregunta útil no es cómo consumir menos, es si hay algún trayecto repetido que se puede eliminar, agrupar o hacer de otra manera: compartir coche con alguien de tu misma ruta, combinar recados en una sola salida, o usar el abono de transporte para el trayecto del trabajo y dejar el coche para el resto. Ahí sí hay cifras que se mueven.
El cambio de sobres de esta semana
Calcula la fórmula con tus tres datos, mete el resultado en el sobre de Transporte y llénalo por semanas en lugar de por meses: un depósito grande a principios de mes se come el sobre entero y luego hay tres semanas de tensión. Los viajes largos, a un sobre de gastos previstos con su nombre. Y anota cada repostaje a mano en el momento, porque así tienes siempre a mano el precio real que estás pagando y el consumo que estás haciendo. En Envelope Budget el saldo se ve en el widget de la pantalla de bloqueo, que es justo donde te sirve: en la gasolinera, antes de decidir si llenas el depósito o pones media.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé el consumo real de mi coche?
El del catálogo casi nunca coincide con el tuyo, así que mídelo. La forma sencilla es mirar el consumo medio del ordenador de a bordo después de un par de semanas de conducción normal, sin ponerlo a cero justo antes de un viaje por autopista, porque eso te dará una cifra artificialmente buena. La forma exacta es llenar el depósito, poner el cuentakilómetros parcial a cero, conducir hasta el siguiente repostaje, volver a llenar y dividir los litros que has puesto entre los kilómetros recorridos, multiplicando por cien. Hazlo una vez y tendrás una cifra que sirve durante años.
¿Presupuesto la gasolina por semanas o por meses?
Por semanas, casi siempre. El combustible se compra en pagos grandes y espaciados, así que un sobre mensual invita a llenar el depósito sin pensar mientras haya saldo y a llegar a la última semana en seco. Llenar el sobre por semanas mantiene la decisión pequeña y frecuente, que es lo que hace que se cumpla. Si tienes un trabajo con kilómetros muy irregulares, hazlo al revés: presupuesta por mes sobre tu peor mes reciente y deja que los meses tranquilos acumulen saldo dentro del sobre.
¿Un coche eléctrico necesita este sobre?
Necesita el mismo sobre con otra fórmula. Cambian las unidades pero no el método: en lugar de litros a los cien kilómetros trabajas con el consumo eléctrico de tu coche y con lo que te cuesta la recarga, que puede ser muy distinta si cargas en casa o si cargas fuera. Y hay una diferencia importante para el presupuesto: si cargas en casa, ese gasto aparecerá dentro de la factura de la luz y se mezclará con el resto del consumo doméstico, así que decide desde el principio si lo cuentas en Transporte o en Suministros y sé constante. Las líneas anuales, ITV, seguro e impuesto, siguen exactamente igual.
Lleva este presupuesto en el móvil
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