✉️ Envelope Budget Descargar la app

InicioGastar menos en una cosa

Navidad: dónde se puede recortar sin estropear nada

En Navidad, casi todo el ahorro posible está en tres sitios: el número de personas a las que se regala, el tope por persona y los desplazamientos. Lo demás, la decoración, la comida o los detalles, son cantidades menores que además tienen valor emocional, así que recortarlas produce mal ambiente y poco dinero. La conversación difícil, y también la más rentable, es la de pactar topes con la familia y con el grupo de amigos, y hay que tenerla en noviembre. En diciembre ya solo se puede pagar lo que se decidió antes.

El número de personas manda

El presupuesto de regalos es el resultado de multiplicar cuánto por cuántos, y de los dos factores el segundo es el que crece solo. Cada año se añade alguien: una pareja nueva, un sobrino, un compañero. Escribe la lista completa con nombres antes de mirar precios y verás el tamaño real del asunto. Con la lista delante hay dos decisiones posibles: reducir la lista, que es incómodo pero se puede plantear en familia con tiempo, o fijar el tope por persona, que es lo que casi siempre funciona mejor. Lo que no funciona es dejar la lista abierta y confiar en comprar barato, porque el precio unitario baja mucho menos de lo que sube la lista.

Pactar con la familia, en noviembre

La conversación más rentable de toda la Navidad es la que se tiene con hermanos, primos y amigos para acordar un tope o cambiar el formato. Muchas familias descubren, cuando alguien por fin lo dice, que a todo el mundo le parece bien reducir. Las fórmulas que funcionan son conocidas: amigo invisible entre adultos en lugar de todos con todos, regalos solo para los niños, un tope por regalo o un regalo conjunto entre varios. La condición es plantearlo con tiempo, en octubre o noviembre, porque a mediados de diciembre la mitad de la gente ya ha comprado y proponerlo entonces solo genera incomodidad sin ahorrar nada.

Los compromisos de fuera de casa

La cena de empresa, las comidas de amigos, los amigos invisibles del trabajo y las quedadas de las fiestas son una partida entera que rara vez se presupuesta y que sumada compite con los regalos. No hace falta renunciar a ellas: hace falta contarlas antes de que empiecen. Escríbelas en la hoja con una cantidad estimada cada una y decide a cuáles vas. Y ten en cuenta el efecto arrastre de diciembre, que es el mes con más planes del año y en el que cada plan trae taxi y ronda. Un tope semanal para diciembre, decidido en noviembre, hace más por el presupuesto que cualquier decisión sobre el precio de un regalo.

Viajes y comida: dónde sí y dónde no

Si hay que desplazarse para pasar las fiestas con la familia, es probablemente la línea individual más grande de todas, y también la que más recompensa la antelación: los billetes de tren y avión de esas fechas suben mucho conforme se acercan, así que comprar en cuanto se sepan las fechas es dinero directo. La comida es la parte donde más se recorta por costumbre y donde menos sentido tiene: el ahorro es modesto y el coste emocional alto. Si hay que ajustar, repartir los platos entre varias casas funciona mejor que reducir la mesa, y además reparte el trabajo, que es la otra moneda de estas fiestas.

El sobre: lo que no se ahorra, se provisiona

Hay una parte del gasto navideño que no se puede ni se debe recortar, y para esa la respuesta no es el ahorro sino la provisión. Suma los topes que hayas decidido, divide entre doce y llena un sobre llamado Navidad durante todo el año. Así diciembre se paga con dinero apartado y enero llega limpio. Anota cada compra contra ese sobre en el momento, porque en esta temporada hay muchos pagos pequeños en sitios distintos y es imposible llevarlos de memoria. Y cuando pase todo, apunta el total real: es la mejor estimación que vas a tener para el año siguiente.

Preguntas frecuentes

¿Cómo propongo reducir los regalos en la familia?

Con tiempo y con una propuesta concreta, no con una queja. En octubre o noviembre, plantea una fórmula: amigo invisible entre adultos, regalos solo para los niños, un tope por regalo o un regalo conjunto. Suele pasar que mucha gente estaba esperando que alguien lo dijera. Lo que no funciona es plantearlo a mediados de diciembre, cuando media familia ya ha comprado y la propuesta solo genera incomodidad.

¿Dónde se recorta sin que se note?

En el número de personas a las que se regala y en el tope por persona, que son las dos variables que de verdad mueven la cifra, y en los desplazamientos si se compran con antelación. Donde peor funciona recortar es en la comida y en los detalles de la mesa: el ahorro es pequeño y el coste emocional grande. Si hay que ajustar la comida, repartir los platos entre casas funciona mejor que reducirla.

¿Cuándo hay que comprar los billetes para las fiestas?

En cuanto sepáis las fechas, porque es de las pocas líneas de esta página donde la antelación se traduce en dinero de forma directa: los billetes de tren y avión de esas fechas suben conforme se acercan y en algunos trayectos se agotan. Fijar la fecha en octubre, aunque sea aproximada, y comprar entonces suele suponer una diferencia mayor que cualquier recorte en regalos.

Lleva este presupuesto en el móvil

Envelope Budget te mete estos sobres en el bolsillo. Asigna cada cantidad, anota el gasto según ocurre y mira lo que queda de verdad.

Descargar Envelope Budget

iPhone · entrada manual, sin conexión bancaria · 7 días de prueba gratis

Relacionado