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Abono transporte o billetes sueltos: la cuenta que decide
La decisión entre abono mensual y billetes sueltos se resuelve con una división: precio del abono entre precio de tu billete sencillo. El resultado es el número de viajes al mes a partir del cual el abono sale a cuenta. Cuenta los viajes que haces de verdad en un mes normal, incluidos los del fin de semana, no los que crees que haces. Las tarifas cambian por ciudad, por zona y por edad, así que aquí no hay precios: pon los tuyos de hoy en la fórmula y tendrás una respuesta que sí es la tuya.
La fórmula, y por qué casi nadie la hace
Divide el precio del abono mensual entre el precio de un billete sencillo en tu red y redondea hacia arriba. Ese número es cuántos trayectos tienes que hacer al mes para que el abono empiece a compensar. Si haces más, el abono gana; si haces menos, ganan los billetes. Es una cuenta de diez segundos y aun así casi nadie la hace, porque el abono se contrata una vez y luego se convierte en un recibo fijo que nadie vuelve a mirar. El problema es que la vida cambia: cambias de trabajo, empiezas a teletrabajar dos días, te mudas más cerca. El abono sigue cobrándose igual. Rehacer la división una vez al año es de las revisiones más rentables que puedes hacer en tres minutos.
Cuenta los viajes reales, no los que imaginas
El error habitual es contar solo el trayecto al trabajo, multiplicar por dos y por veinte días. Eso ni sobra ni falta: falla en las dos direcciones. Por abajo olvida los fines de semana, las gestiones, las cenas y las visitas a la familia. Por arriba olvida las vacaciones, los festivos, los días de teletrabajo y los meses en los que te vas dos semanas. Lo que hay que hacer es contar un mes completo y normal, de lunes a domingo, y sumar todos los trayectos, cambiando de línea o no. Si tienes tarjeta recargable, tu propio histórico de validaciones ya te lo dice sin que tengas que recordar nada. Con ese número y la división de arriba, la respuesta sale sola.
Lo que la fórmula no captura
Hay tres cosas que la división no ve y que a veces cambian la decisión. La primera es el uso variable: si tu mes malo son pocos viajes y tu mes bueno el doble, quizá el abono compense en unos meses y en otros no, y muchas redes permiten contratar y no renovar. La segunda es que un abono elimina la fricción de decidir cada vez, y eso hace que uses más el transporte público en lugar de coger el coche o un taxi, que es un ahorro que aparece en otro sobre. La tercera es que existen abonos anuales y modalidades por edad o por zona que cambian el precio de entrada. Ninguna de las tres se resuelve con una media: se resuelven mirando las tarifas vigentes en tu red hoy.
Por qué aquí no hay precios
No vas a encontrar en esta página el precio de ningún abono ni de ningún billete. Las tarifas de transporte están fuertemente intervenidas por administraciones distintas, cambian de un año para otro, y no son iguales en Madrid, en Barcelona, en Valencia o en una red comarcal, ni para la misma persona según la edad y las zonas que cruce. Publicar una cifra aquí sería darte un dato caducado con apariencia de exactitud, que es peor que no dar ninguno. Lo que sí puedes fiarte es de la mecánica: la división no caduca. Abre la web de tu operador, apunta los dos precios de hoy, divide y decide. Y repite la operación cuando cambies de trabajo, de casa o de horario.
El sobre: Transporte, con importe fijo o variable
Si te sale a cuenta el abono, el transporte pasa a ser un gasto fijo y tan aburrido como el móvil: un sobre de Transporte con el importe exacto del abono y un recibo domiciliado que nunca da sorpresas. Si te salen los billetes sueltos, el sobre pasa a ser variable, y entonces conviene llenarlo por semanas en vez de por meses, porque un sobre mensual de billetes se vacía a mitad de mes y el resto se paga sin contarlo. Anota cada recarga en el momento. En Envelope Budget, al ser entrada manual, la recarga se apunta cuando la haces y el saldo del sobre queda a la vista en el widget, que es lo que evita el final de mes en el que ya nadie sabe cuánto se ha ido en transporte.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos viajes al mes hacen falta para que compense el abono?
Los que resulten de dividir el precio de tu abono entre el precio de tu billete sencillo, redondeando hacia arriba. No hay un número universal porque no hay un precio universal: cambia por ciudad, por zonas y por edad. Haz la división con las tarifas que estén vigentes hoy en tu red y compárala con los trayectos que hiciste el mes pasado, no con los que crees que haces normalmente.
¿Y si teletrabajo dos o tres días a la semana?
Es justo el caso donde la cuenta cambia de resultado, así que hazla antes de renovar. Cuenta un mes real con tus días de teletrabajo incluidos y aplica la fórmula. Si te quedas cerca del punto de equilibrio, mira si tu red tiene títulos de varios viajes, que suelen ser el punto intermedio entre el sencillo y el abono. Y recuerda contar los trayectos de fin de semana, que en un patrón híbrido pasan a pesar mucho más de lo que parece.
¿Meto el abono en el sobre de Transporte o en el de Suministros?
En Transporte, junto con gasolina, taxis y parking, aunque se cobre como un recibo fijo. La razón es que quieres poder comparar el coste total de moverte, no repartirlo entre dos sobres por el hecho de que uno esté domiciliado. Si algún mes te planteas el coche frente al transporte público, tener las dos cosas en el mismo sobre es lo que hace que la comparación sea visible.
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