Inicio › Métodos de presupuesto
El método de las mitades, cuando cobras una vez al mes
El método original parte cada recibo mensual entre dos nóminas quincenales, algo que aquí no aplica: se cobra una vez al mes. El desajuste local es el contrario. Tu ingreso es plano doce meses (más dos pagas extra si tu contrato las tiene) y tus recibos son irregulares: el seguro anual, la ITV, el IBI, la cuota de comunidad y las derramas. La adaptación es la misma idea: divide cada recibo no mensual entre los meses que faltan y guarda esa parte en Gastos previstos.
Qué resolvía el método original y por qué aquí el problema es otro
El método de las mitades nació en un país donde se cobra cada dos semanas: como el alquiler y los seguros se concentran a principios de mes, una de las dos nóminas quedaba aplastada y la otra parecía holgada, así que se aparta la mitad de cada recibo de cada nómina. Aquí eso no se plantea, porque se cobra una vez al mes y los recibos domiciliados van pegados a ese mismo ciclo. El desajuste local es el inverso y es mayor: tu ingreso es plano todos los meses y tus recibos no lo son. Hay gastos ciertos que llegan una vez al año, o cada dos, o cuando lo vota una junta, y contra ellos no hay nómina que se coloque justo delante. La idea de partirlos sí se traslada, pero se parte por meses y no por nóminas.
La lista: todo recibo que no llega todos los meses
Escribe una lista con dos datos por línea, el importe y el mes en que se cobra. Ahí entran el seguro del coche y el del hogar si los pagas de una vez al año, la ITV, el impuesto de circulación del ayuntamiento, el IBI, las cuotas de comunidad si no son mensuales, cualquier derrama aprobada, la matrícula o los libros de texto de septiembre, las cuotas anuales de asociaciones o gimnasios y las suscripciones que pagas por año porque salía mejor. No inventes importes: coge el recibo del año pasado o pide el presupuesto real. La mitad del trabajo de este método es simplemente que esa lista exista, porque hasta que existe, cada uno de esos cargos aparece como una sorpresa aunque su fecha llevara doce meses en el calendario.
Divide entre los meses que faltan, no entre doce
El primer año, para cada línea de la lista, divide el importe entre el número de meses que quedan hasta su fecha de cargo, no entre doce. Si la ITV te toca dentro de cinco meses, ese recibo pide una quinta parte cada mes a partir de ahora; dividirlo entre doce te dejaría a media financiación el día que llega. A partir del segundo año ya sí divides entre doce, porque el ciclo completo cabe delante de ti. Suma todas esas partes y tendrás una única cifra mensual que va al sobre de Gastos previstos, junto al resto de la recarga del día de la nómina. Esa cifra suele sorprender la primera vez que se calcula, y esa sorpresa es exactamente la información que el método existe para darte.
Los recibos que cambian de importe
Los suministros son el problema clásico, porque un mes de invierno o de verano no se parece en nada a uno templado, y además la factura de la luz depende de la potencia que tengas contratada y de en qué tramo horario consumas. No apartes sobre la media. Aparta sobre el recibo más alto que veas en tu propio histórico, porque un plan construido sobre la media está diseñado para fallar precisamente en los meses más duros. Apartar sobre el mes alto significa que casi todos los meses terminan con dinero dentro del sobre, y ese sobrante es lo que cubre el mes extremo cuando llega. Lo mismo vale para el agua si tu ayuntamiento la factura por trimestres. Coge tus propios recibos, porque tu tarifa y tu consumo no son los de nadie más.
Las dos pagas extra: el equivalente local al cheque de más
Si tu contrato es de catorce pagas, dos meses al año llegan con un ingreso adicional y los otros diez son la base real. La regla es la misma que en el método original con sus nóminas sobrantes: presupuesta el año entero sobre el mes normal, y dale a la extra un destino por escrito antes de que caiga. Destinos sensatos son completar de golpe el sobre de Gastos previstos que vas arrastrando, un pago extra contra la deuda que estés atacando, o adelantar los sobres del mes siguiente para ir un mes por delante. Mira tu propia nómina para saber qué te llega y cuándo: si la llevas prorrateada, no habrá ingreso extra en junio ni en diciembre y tu mes normal ya es tu base. Esta página no te dice cuánto será, te dice que lo decidas antes.
Montarlo en sobres
Tienes dos estructuras que funcionan. O creas un sobre por bloque de gasto previsto (Coche, Vivienda, Colegio, Navidad y Reyes), lo que te da un saldo que ves subir hacia el recibo según se acerca la fecha, o creas un único sobre de Gastos previstos que llenas cada mes con la suma total. Los sobres por bloque van mejor si hay un gasto concreto que te emboscó el año pasado, porque puedes vigilar ese saldo exacto hasta que se completa. El sobre agrupado va mejor si tienes muchas partidas pequeñas y quieres mirar menos cosas. En cualquiera de los dos casos, pon la recarga el día que entra la nómina y mantén estos sobres separados de los de gasto, para que el dinero comprometido nunca se lea como disponible.
Preguntas frecuentes
¿Y si mi contrato es de doce pagas o llevo la extra prorrateada?
Entonces te falta la parte del ingreso y te sobra la simplicidad: todos tus meses son el mes normal, así que tu base de presupuesto es directamente lo que cobras y no hay ningún mes con extra al que dar destino. El resto del método no cambia, porque los recibos anuales siguen llegando igual. Comprueba en tu propia nómina cuál es tu caso en vez de deducirlo, y si tienes dudas sobre cómo está estructurada tu retribución, esa pregunta es para tu empresa o para tu asesor, no para una página de presupuestos.
¿Qué hago si un recibo llega antes de haber acumulado su parte?
El primer año pasa casi siempre, y por eso se divide entre los meses que faltan y no entre doce. Si aun así te pilla corto, cubre ese cargo como lo harías normalmente y empieza a apartar de inmediato, de forma que el ciclo siguiente ya esté financiado entero. Otra opción es empezar por los recibos que caen más tarde en el año, donde tienes más meses para acumular, e ir incorporando los de fecha cercana según vayas quedando un ciclo por delante. Lo que no conviene es abandonar la lista porque el primer año salga incompleto.
¿Dónde debería estar el dinero apartado?
En un sitio del que no vayas a gastarlo, lo que en la práctica significa o una cuenta aparte usada solo para esto, o tu cuenta de siempre con la cantidad comprometida registrada como sobres, de modo que el saldo que lees como disponible ya la excluya. El fallo típico es dejar el dinero de la ITV y del seguro en la cuenta corriente y ver un saldo que parece grande. Si el número de tu pantalla incluye el seguro del coche de dentro de cuatro meses, tarde o temprano te vas a gastar parte del seguro del coche.
Lleva este presupuesto en el móvil
Envelope Budget te mete estos sobres en el bolsillo. Asigna cada cantidad, anota el gasto según ocurre y mira lo que queda de verdad.
Descargar Envelope BudgetiPhone · entrada manual, sin conexión bancaria · 7 días de prueba gratis