Inicio › Cuánto deberías gastar
¿Cuánto debería gastar en ropa al mes?
La ropa suele moverse entre un 3% y un 5% del neto, pero casi nadie la gasta de forma repartida: los abrigos, los zapatos, el cambio de armario y los niños que crecen llegan a golpes. Por eso funciona tratarla como un número anual financiado mes a mes en un sobre de gastos previstos que acumula, en lugar de como un límite mensual que se rompe dos veces al año. Separa además la reposición, es decir zapatos, básicos de trabajo y ropa de niños, del capricho, y anota las compras cuando termina el plazo de devolución y no cuando llega el extracto.
Un número anual, pagado por meses
El gasto en ropa es estacional aunque nadie lo trate como tal. Hay dos o tres momentos al año que concentran casi todo: el cambio de temporada, las rebajas y, en las casas con niños, el arranque del curso. Un límite mensual pequeño no sobrevive a ninguno de los tres, y romperlo dos veces al año es suficiente para que la gente concluya que este sobre no funciona. La alternativa es contarlo al revés: decide un importe anual, divídelo entre doce y déjalo acumular dentro del sobre. En marzo puede que no gastes nada y en octubre gastes cuatro meses de golpe, y eso está bien, porque el dinero ya estaba dentro.
La banda del 3% al 5% y qué la mueve
Es una convención de planificación para fijar el sobre, no una media de nadie. Lo que de verdad mueve tu cifra son cuatro cosas: cuánta gente hay en casa y qué edades tienen, porque los niños crecen y no negocian; si tu trabajo te obliga a un tipo de ropa concreto; el clima, porque un invierno de verdad exige abrigo y calzado que en otra zona no hacen falta; y tu ritmo de reposición, que es la variable que más se ignora y la que decide casi todo. Comprar mejor y menos veces cambia esta línea más que perseguir descuentos, aunque el descuento sea lo que más ruido hace en la cabeza.
Reponer no es comprar ropa
Dentro del mismo sobre conviven dos gastos que no se parecen. La reposición es obligatoria: los zapatos del niño que ya no le entran, los pantalones de trabajo rotos, el abrigo que no pasa otro invierno. El capricho es opcional y es la parte sobre la que decides. Si van juntos y sin distinguir, pasa siempre lo mismo: el capricho de septiembre se come el dinero del calzado de noviembre y la reposición acaba en la tarjeta, con la sensación añadida de estar gastando de más cuando en realidad se compraron zapatos necesarios. Separa las dos líneas dentro del sobre y protege la primera; la segunda es la que se ajusta cuando el mes viene mal.
El problema del plazo de devolución
La ropa tiene una particularidad que ninguna otra categoría tiene: buena parte se compra con la intención parcial de devolverla, sobre todo si compras por internet. Eso rompe el registro. Si anotas todo lo que compras, tu sobre parecerá desbordado y luego llegarán devoluciones que descuadran; si no anotas nada hasta que llega el extracto, el sobre no sirve para decidir en la tienda. La regla práctica que funciona: anota el gasto completo en el momento y registra la devolución como una entrada al sobre cuando el dinero vuelva de verdad. Así el saldo siempre está por el lado prudente y no cuentas con dinero que todavía no ha vuelto.
El cambio de sobres de esta semana
Un sobre de gastos previstos llamado Ropa que acumula todo el año, con dos líneas dentro, reposición y capricho, y una nota con los momentos conocidos: cambio de armario, arranque de curso si hay niños y cualquier evento que exija ropa concreta. Llénalo todos los meses, también en los que no compras nada, porque el saldo acumulado es el mecanismo entero. En Envelope Budget lo anotas a mano en el momento de pagar y el saldo se ve en los widgets, así que en rebajas sabes exactamente con cuánto cuentas antes de entrar en una tienda, que es cuando la cifra sirve de algo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto hay que presupuestar para la ropa de los niños?
Constrúyelo por temporada y no por mes, porque así es como se gasta. Cuenta dos momentos al año, el de invierno y el de verano, y dentro de cada uno haz una lista corta: calzado, abrigo, prendas de diario y lo del colegio si hay uniforme o ropa de deporte concreta. Súmalos, divide entre doce y llénalo todo el año. La talla es la variable que manda y no la controlas, así que revísalo cada temporada. Y aprovecha lo que ya funciona en muchas casas: la ropa que pasa de un hermano o de unos primos a otros reduce esta línea más que cualquier descuento.
¿La ropa de trabajo sale del presupuesto de ropa?
Sí, pero como línea de reposición y no como capricho, y conviene tenerla separada dentro del sobre. Si tu trabajo exige un tipo de ropa concreto, ese gasto es tan obligatorio como el transporte y no debería competir con la ropa que compras por gusto. Si tu empresa aporta algo o te da uniforme, cuenta solo lo que pones tú. Y si tu actividad desgasta la ropa rápido, súbelo con criterio y revísalo al año, porque este es de los pocos sitios donde comprar barato suele salir caro en frecuencia de reposición.
¿Cómo llevo al presupuesto una compra grande de rebajas?
Presupuestándola antes de que llegue. Las rebajas tienen fecha conocida, así que son un gasto previsto, no un imprevisto. Decide con antelación cuánto vas a gastar y en qué, escribe la lista y llévala. Si tu sobre acumula todo el año, en enero y en julio tendrás saldo suficiente sin tocar nada más, que es exactamente para lo que sirve. Lo que no funciona es el razonamiento de que un descuento justifica salirse del sobre: un descuento cambia el precio de lo que compras, no la cantidad de dinero que tienes.
Lleva este presupuesto en el móvil
Envelope Budget te mete estos sobres en el bolsillo. Asigna cada cantidad, anota el gasto según ocurre y mira lo que queda de verdad.
Descargar Envelope BudgetiPhone · entrada manual, sin conexión bancaria · 7 días de prueba gratis