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Material escolar: la lista del centro y lo que ya tienes en casa
El material escolar se compra dos veces: una en casa, en un cajón donde ya hay la mitad de la lista, y otra en la papelería en septiembre, cuando todo está más caro y hay menos donde elegir. Empieza vaciando los cajones y tachando de la lista del centro lo que ya tienes. Después compra marca blanca para todo lo fungible, deja las marcas para lo que de verdad se nota, y valora la compra conjunta si el AMPA la organiza. Y no compres lo opcional hasta que el curso haya empezado y sepáis qué hace falta.
Primero vacía los cajones
Antes de comprar nada, junta en la mesa todo el material que hay por casa: lápices, gomas, rotuladores, cuadernos a medias, reglas, pegamento y carpetas. En la mayoría de las casas con niños, ahí está una parte considerable de la lista de septiembre, comprada el año pasado y apenas usada. Tacha de la lista del centro todo lo que ya tengas y compra solo el resto. Este paso, que parece trivial, es la medida individual con más efecto de toda la categoría, precisamente porque el material escolar es barato por unidad y se compra sin mirar. Aprovecha para hacerlo en junio, cuando el curso acaba y todo el material vuelve a casa, en lugar de en la última semana de agosto.
La lista del centro manda, y lo opcional espera
Compra estrictamente lo que pide el centro y deja fuera todo lo que no esté en la lista, por muy razonable que parezca en la papelería. Y dentro de la lista, distingue lo imprescindible del primer día de lo que puede esperar dos semanas. Muchas veces, cuando el curso arranca, resulta que algunos materiales se usan más tarde o que el profesor concreta otra cosa. Comprar en septiembre lo que se necesita en septiembre y dejar el resto para octubre reparte el gasto y evita comprar lo que no se acaba usando. Es la misma lógica que en cualquier otra compra grande: la información llega después de la prisa, así que conviene retrasar todo lo que se pueda retrasar sin coste.
Marca blanca en lo fungible, marca en lo que se nota
Casi todo el material escolar es fungible: cuadernos, folios, lápices, gomas, pegamento. En esas categorías la marca blanca cumple perfectamente y la diferencia de precio, multiplicada por una lista larga, es notable. Donde a veces sí se nota la diferencia es en cosas concretas que el niño usa a diario y durante años, como una mochila que aguante el peso o unas tijeras que corten. Ahí el criterio es el mismo que con los muebles: gasta donde se usa mucho y aguanta, ahorra en lo que se consume. Y mira el precio por unidad en los paquetes grandes de folios o cuadernos, que suelen salir bastante mejor si el consumo del curso lo justifica.
Compra conjunta y reutilización entre familias
Muchos AMPA organizan compras conjuntas de material o de libros, y cuando existen suelen ser la opción más barata simplemente por volumen. Pregunta si la hay y, sobre todo, cuándo se cierra el plazo, porque suele ser antes de que termine el curso anterior y quien se entera en septiembre ya no llega. Lo mismo con la reutilización: uniformes, batas, material de plástica y libros circulan entre familias de cursos distintos con mucha facilidad si alguien organiza el intercambio. Si en tu centro no existe, montarlo en un grupo de mensajería cuesta muy poco y tiene efecto inmediato, porque la mitad de lo que una familia va a tirar es lo que otra va a comprar.
El sobre: dentro de Vuelta al cole, repartido en doce meses
El material escolar es una de las líneas del sobre de Vuelta al cole, junto con libros, uniforme y matrículas de extraescolares. Suma lo que te costó el curso pasado, mirándolo en tus movimientos de agosto y septiembre, y divide el total entre doce para llenarlo todos los meses. El objetivo no es que el material salga más barato, sino que en septiembre el dinero ya esté ahí. Anota la compra en el momento para tener el dato del año siguiente. Y guarda la lista del centro con lo que sobró: en junio, cuando vacíes los cajones, esa lista te dirá exactamente qué no volver a comprar.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo conviene comprar el material escolar?
Lo imprescindible, en cuanto tengas la lista del centro y antes de la última semana de agosto, que es cuando hay menos surtido y menos ofertas. Lo que no sea imprescindible el primer día, en octubre, cuando el curso ya ha empezado y sabéis qué se usa de verdad. Y la revisión de lo que ya tienes en casa, en junio, cuando todo el material vuelve del colegio y todavía se puede ver qué está entero.
¿Merece la pena la compra conjunta del AMPA?
Cuando existe, casi siempre sale mejor de precio por el volumen, y además ahorra el tiempo de buscar cada cosa. Lo importante es enterarse a tiempo: los plazos suelen cerrarse antes de que acabe el curso anterior. Pregunta en junio, no en septiembre. Y si en tu centro no hay compra conjunta, un grupo de intercambio de material y uniformes entre familias consigue una parte del mismo efecto sin ninguna organización formal.
¿Marca blanca o marca en el material escolar?
Marca blanca en todo lo que se consume, que es la mayor parte de la lista: cuadernos, folios, lápices, gomas y pegamento. Merece la pena pagar más solo en lo que se usa a diario durante años y donde la diferencia se nota de verdad, típicamente la mochila. Compara por precio por unidad en los formatos grandes, que suelen salir mejor si el consumo del curso lo justifica.
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