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Conciertos: la entrada es la mitad del gasto
El precio de la entrada es solo una parte del coste de un concierto: hay gastos de gestión, transporte, cena antes, consumiciones dentro y, en festivales, a veces alojamiento y varios días. Presupuesta la noche completa antes de comprar, porque comprar la entrada es comprometerte con todo lo demás. Los festivales se pagan con un sobre de gastos previstos, porque la entrada se compra con meses de antelación y el resto se paga en verano. Y con la reventa, el riesgo no es solo económico, así que compra por canales oficiales.
Presupuesta la noche entera, no la entrada
Antes de comprar, escribe todo lo que va a costar ese plan: entrada con los gastos de gestión incluidos, transporte de ida y vuelta, cena o algo antes, consumiciones dentro del recinto, que suelen ser caras, y el taxi de vuelta si acaba tarde. Ese total es el precio real del concierto, y con él la decisión de ir o no es una decisión informada. Casi siempre es bastante mayor que el número que aparece en la web de entradas. No se trata de renunciar, se trata de saber lo que se está comprometiendo: cuando compras la entrada, ya has comprometido todo lo demás, aunque lo pagues meses después.
Cuándo comprar y en qué canal
Las entradas suelen tener tramos de precio, con las primeras más baratas, así que para un artista que seguro vas a ver, comprar pronto suele salir mejor. Para el resto, esperar tiene sentido porque muchos conciertos siguen teniendo disponibilidad y a veces aparecen entradas devueltas cerca de la fecha. Compra siempre en canales oficiales del promotor o del recinto: en la reventa no oficial, además de pagar de más, existe el riesgo de que la entrada no sirva, y ahí no hay ahorro que valga. Revisa el precio final con los gastos de gestión antes de pagar, porque a veces cambian bastante el total y solo aparecen en el último paso.
Festivales: son un viaje, no una noche
Un festival es una categoría distinta porque combina abono, varios días, desplazamiento, alojamiento y comida, y todo eso se paga en momentos distintos del año, lo que hace que el total nunca se vea junto. Escríbelo todo en una hoja antes de comprar el abono: abono, transporte, alojamiento con las noches exactas, comida y bebida dentro y fuera, y el gasto de los días previos y posteriores. Compara ese total con lo que te costaría ver a los mismos artistas en salas, que a veces sale mejor y a veces peor. Y decide el tope de gasto dentro del recinto antes de entrar, porque una vez dentro el precio de todo lo demás no lo decides tú.
Formas de ver más pagando menos
Hay opciones que casi nadie mira. Las salas pequeñas y los ciclos locales programan buena música a precios mucho más bajos que los recintos grandes, y las temporadas de teatros y auditorios municipales suelen tener entradas asequibles y abonos. Muchos festivales de ciudad tienen programación gratuita. Los abonos de temporada compensan si vas varias veces, con la misma cuenta que cualquier bono: precio del abono dividido entre el precio de la entrada suelta te dice cuántas veces tienes que ir. Y si el problema es que quieres ir a todo, la solución no es buscar descuentos sino elegir: dos conciertos bien presupuestados se disfrutan más que cinco pagados a plazos.
El sobre: ocio para lo pequeño, previstos para lo grande
Los conciertos sueltos van en el sobre de Ocio y compiten con el resto de planes del mes, que es exactamente lo que quieres: que la elección sea consciente. Los festivales y los conciertos grandes con viaje van en el sobre de Gastos previstos, porque se compran con meses de antelación y se pagan en varias fases. Abre una línea con el nombre del evento, mete el total estimado y divídelo entre los meses que faltan. Anota cada pago según llega, incluida la entrada comprada en enero para un festival de julio, que es el gasto que peor se recuerda y el que hace que el verano descuadre.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta de verdad ir a un concierto?
Bastante más que la entrada. Suma los gastos de gestión, el transporte de ida y vuelta, lo que gastes antes de entrar, las consumiciones dentro del recinto y el taxi si acaba tarde. Ese total es el precio real y es el que hay que comparar con tu sobre de ocio. Hazlo antes de comprar la entrada, porque al comprarla ya estás comprometiendo todo lo demás aunque lo pagues después.
¿Es seguro comprar entradas de reventa?
Comprar fuera de los canales oficiales del promotor o del recinto añade riesgo de que la entrada no sea válida, y en ese caso no hay ahorro posible porque pierdes el dinero y el plan. Si vas a comprar, hazlo en canales oficiales y revisa el precio final con gastos de gestión incluidos antes de pagar. Para conciertos no agotados, esperar suele funcionar mejor que buscar alternativas de reventa.
¿Cómo presupuesto un festival?
Como un viaje, porque lo es. Escribe en una hoja el abono, el transporte, el alojamiento con las noches exactas, la comida dentro y fuera del recinto y el gasto de los días previos y posteriores. Suma y divide entre los meses que faltan para llenar un sobre con el nombre del festival. Y decide antes de entrar cuánto vas a gastar dentro, porque ahí los precios no los decides tú.
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